sanación 2, hablemos de paradigmas.

ayer hablábamos sobre sanación fijando el objetivo en diferenciarla de la medicina. aunque como no podía ser menos toqué tangencialmente la ética, más bien la falta de la misma que demuestran poseer muchos sanadores. pero de ello hablaremos mañana.

ahora un repaso a la realidad:

soy un visitante habitual de los sitios (webs) de escépticos, sitios dedicados fundamentalmente a desmontar, desprestigiar y en la medida de sus posibilidades echar por tierra cualquier solución terapéutica que no reciba los parabienes del actual paradigma científico. actitud que demuestra un grado de intolerancia e inflexibilidad tal que a veces me cuesta callar y no intervenir y como no podía ser menos en mi, a veces lo hago.

pero en estos casos no intervengo para defender una terapia en concreto, ni a un terapeuta en particular. lo hago para defender un estilo de vida, una opción, la libertad de pensamiento fuera de los marcos establecidos. y sobre todo para negar el hecho de que la mayoría de los usuarios de las terapias no convencionales son estúpidos que no saben ni lo que hacen, ni lo que quieren, es decir que necesitan ser tutelados por “quienes saben”.

si esto pasa en el campo de una terapia como por ejemplo la acupuntura, con miles de años de antiguedad, miles de años que han tenido para eliminarla de la medicina oriental si no hubiera demostrado una y otra vez su eficacia, ¿que no dirán en el campo de la sanación, un campo en el que los resultados no nos importan? (aunque nos importen y mucho).

aquí entra en liza un paradigma yo no diría que nuevo (aunque si es para un nuevo tipo de humanos) pero que si es radicalmente distinto.

 

en el hecho médico, y meto en este ámbito todas las terapias no vibracionales, se busca obtener un resultado visible y habitualmente con mayor o menor fortuna se obtiene, pues no se trata un organismo desequilibrado, sino una enfermedad, una patología, una disfunción.

todos los recurso van al estudio del campo (cuerpo biológico) de las influencias (cambios en el entorno, herencia…) y de la nutrición. los más avanzados dentro del cuerpo médico o fuera como terapeutas de distintas ramas, añaden además un aspecto energético y emocional (estos últimos ya empiezan a ser herejes). tratando la enfermedad, viendo un enfermo, un ente aislado, no global.

por esto obtienen resultados, aunque no tantos como se empeñan en decir, pues solo son efectivos a corto o medio plazo ya que no solucionan la raíz del desequilibrio.

pero aún los más avanzados de ellos, no dejan de hacer un enfoque sino equivocado, si sesgado, pues ven al ser como un ente aislado de la esfera espiritual, sin sentir su espíritu y los influjos a los que el mismo está sometido.

aquí algunos ya me habéis condenado a la hoguera de la ciencia escéptica y materialista (entre nosotros, iré cantando como ya hicieron mis ancestros en Montsegúr). cuando no directamente a la esfera de la ignorancia y/o estupidez más absoluta.

 

analicemos racionalmente:

en la historia conocida y aceptada como tal del ser humano, se han dado varios paradigmas que han ido cambiando según la humanidad ha ido evolucionando, se podría hablar fundamentalmente de tres (con muchos ramales).

el paradigma animista, según el cual todo giraba en torno al culto a los elementos y a la muerte. influyendo en todos los ámbitos de la vida humana.

el paradigma teista, en el que el culto a uno o varios dioses (habitualmente antropomórficos) era absolutamente necesario para regir cada uno de los aspectos de la vida de los seres humanos.

y el actual, el paradigma científico, en el que todo lo que no sea: pesable, medible y repetible no existe, aunque así sea.

 

en el primero o animista, el que decía lo que era valido o no y quien ponía o quitaba jefes era el chaman, una mezcla de medico, sacerdote y fontanero. todo lo arreglaba.

en el segundo o teista, son los sacerdotes los encargados de santificar a reyes, es decir tenían el poder de dios en sus palabras, con un simple anatema quitaban reyes y se quedaron en sus manos el uso y distribución de la cultura, la medicina, las artes… todo aquello que les sirviera para controlar al pueblo estaba en su poder. pasaron a denominar a los seguidores del anterior paradigma (caso de américa en el “descubrimiento”) como salvajes supersticiosos e indignos.

esto mientras ellos sacaban santos a pasear por los pueblos en europa para pedir la lluvia (restos del animismo) y quemaban gentes por pensar distinto o por el simple hecho de escribir un libro.

el tercero o científico, es el actual, arrogante compendio de los defectos de los dos anteriores: todo lo saben, todo lo arreglan, tienen aparatos que nos dicen lo que es verdad y lo que no, si algo no se refleja en uno de sus aparatos y/o no sucede en uno de sus templos-laboratorio no solamente es mentira sino que queman en la hoguera del menosprecio y del aislamiento social al que mantenga lo contrario.

y en el caso de que sea uno de los suyos el renegado, le machacan, negándole el pan y la sal e incluso la cordura (vease entre otros muchos el caso del doctor Hamer al cual su método de trabajo contra el cáncer le ha costado desde su título de medicina a la carcel).

 

y aquí estamos, un panorama ciertamente desolador, como vemos, cada paradigma lleva todo lo peor del anterior sumándole sus propios errores, parece que estemos condenados a repetír una y otra vez los mismos errores.

y así es.

quien lo dude, que se empape de la historia de las culturas humanas, momentos de esplendor surgiendo de las más abyectas profundidades, por ejemplo en el momento actual en el primer mundo parece que vamos a llegar a la luna, (ah, es verdad que ya hemos llegado). tecnologías increíbles nos rodean, milagros en medicina quirúrgica reparadora impensables, comunicaciones al alcance de todos, redes sociales, información… pero. por desgracia siempre hay un pero y en este caso es enorme:

abuso sistemático de las posibilidades del planeta, de la nave que nos cobija: absurdas extracciones mineras, contaminación ambiental, mal uso de elementos como el uranio y otros radioactivos, mala gestión y acaparamiento de los recursos hídricos…

desprecio por las culturas ajenas, robo de los recursos de cualquier pueblo sin considerar los efectos sobre el mismo, abandono de los medios tradicionales y transmitidos de generación en generación de los cultivos y sistemas de alimentación, de la cultura, la medicina, las artes…

confusión de los términos como globalización por uniformidad en una “cultura” procesada por las grandes corporaciones transnacionales…

guerras y hambrunas recorriendo un mundo en teoría civilizado, sin control, niños muriendo de hambre mientras tiramos la comida para mantener los precios…

millones de personas enfermas de enfermedades que nadie sabe de donde salieron ni lo que son, caso del sida, porque las medicinas que podrían, sino curarles al menos mantenerles con vida, están fuera de su alcance en honor a los beneficio medico-farmaceuticos…

paises enteros arrasados en las llamas de las corporaciones petroliferas o gasisticas, justificadas en el miedo de la población del primer mundo a supuestas causas terroristas, como el caso de afganistan o iraq o justificadas en la “democracia” como libia o siria actualmente…

 

no he reflejado ni un 0,01 de las miserias que nos envuelven y ya me ha cambiado el ánimo. ¿como no vamos a enfermar?

yo os pregunto a vosotros los escepticos, ¿como curamos esto?, ¿de donde viene tanto error?, ¿de verdad podéis mantener sin el más minimo pudor que todas estas causas no influyen en la enfermedad?

estas y otras causas son las que están empujando en el útero de la vida para el parto de un nuevo paradigma. otra vez, otra oportunidad.

 

solo viendo la realidad sin filtros podemos observar que el camino por el que vamos no es el bueno, en ninguno de los sentidos, que la forma de pensar del hombre actual, debe cambiar. que la forma que tiene de relacionarse con el medio es nefasta, que el modo que tiene de verse a si mismo, solo le lleva a la autodestrucción. que o cambia o perece, no hay más.

esto, está mantenido exclusivamente por dos fuerzas:

una: la creencia general de que el ser humano es un ser acabado, terminado. los creacionistas porque como es lógico dios “hizo” al hombre, por lo tanto nada que añadir y los del tercer paradigma, los cientificos, pues la verdad es que no se en que se basan para pensar que como especie hemos terminado nuestra evolución, pero lo hacen.

y dos:  la incapacidad que como especie tiene, de sentir el futuro como presente, de eliminar la diferencia entre pasado, presente y futuro, lo que les hace olvidar continuamente las consecuencias futuras de sus actos (actitud típica de los adolescentes). si una parte sustancial (no hace falta que sea mayoritaria) cambia lo suficiente para eliminar esas diferencias en el tiempo, surgirá el cuarto paradigma.

personalmente espero que este cuarto paradigma no sea una repetición de los anteriores y que no nos lleve simplemente a una edad de oro de la humanidad, sino a un futuro de esplendor y cambio constante y evolucionario (no me he equivocado: evolucionario).

los inicios de este cuarto paradigma son esperanzadores:

cada vez más personas se implican en problemas alejados de su espacio, cada vez más personas vuelven la mirada a la conservación de la vida, cada vez más personas gritan contra la muerte sin sentido, cada vez más personas se sienten mejor usando y este es el objeto de este artículo: las terapias vibracionales.

 

para dar un punto y seguido a este artículo, en el tema del que hablábamos, la medicina no funciona, solo les sirve y parcialmente a algunos. a los más ricos.

por eso necesitamos potenciar la sanación, para que ese nuevo paradigma se expanda.

cada vez que damos Reiki por ejemplo, estamos sanando, revitalizando, reequilibrando, no solo a la persona a la que ponemos las manos, lo hacemos con nosotros, con el planeta, con el universo.

ya, ya se que queda como muy grandilocuente y/o estúpido para algunos, e indemostrable e irreal para otros.

pero el que importas eres tu, el que ha leido hasta esta línea, el que esta preparado para ayudar, para sanar no a una persona sino a toda la humanidad. que siente la vibración del universo y la elevación de su frecuencia.

para ti eran estas lineas.

no te asustes.

no estas solo.

un abrazo fraterno.

Una respuesta a “sanación 2, hablemos de paradigmas.”

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