Confianza.

 

Cuando Milarepa fue a ver a su Maestro al Tibet era tan humilde, tan puro, tan auténtico, que otros discípulos sintieron celos de él. Era seguro que el sería el sucesor del Maestro, así que los otros trataron de matarle. Continuar leyendo “Confianza.”

Receptividad.

Un profesor de filosofía fue a ver al Maestro Zen Nan-In y le preguntó a cerca de Dios, la meditación…muchas cosas. El Maestro escuchó en silencio y luego dijo:
-Se te ve cansado. Has escalado esta montaña tan alta, has venido desde muy lejos. Déjame que te sirva una taza de té.
El profesor esperó. Estaba hirviendo de preguntas. Mientras, el samovar cantaba y el aroma del té llenaba la habitación el maestro dijo:
Espera, no estés tan apurado. ¿Quién sabe? , aún tomando tu té tus preguntas pueden serte contestadas. Continuar leyendo “Receptividad.”

Más allá de la ambición.

Narada, el gran místico hindú, iba a ver a Dios. Tocando su veena pasó a través de un bosque y encontró a un sabio muy anciano sentado bajo un árbol.
El viejo sabio dijo: “Por favor, pregúntale a Dios una cosa de mi parte: durante tres vidas he estado haciendo toda clase de sacrificios y esfuerzos, ¿cuánto más me hace falta? ¿cuándo voy a liberarme?”…Narada se rió y dijo: “Está bien”.
Continuar leyendo “Más allá de la ambición.”

Entrega.

 

Bodhidarma Se iluminó en India y buscó un discípulo sin poder encontrar ninguno. Por lo tanto tuvo que ir a China.
Conocía la clave, estaba envejeciendo, y no podía encontrar un digno sucesor suyo.
Durante nueve años esperó en una caverna, simplemente esperó mirando a la pared. Estaba creando una gran fuerza magnética. Estaba llamando a quien sería capaz de llevar su tradición adelante. Continuar leyendo “Entrega.”