Turquesa

Turquesa

De la clase de los Fosfatos, su nombre es en referencia a los antiguos comerciantes Turcos, aunque este mineral procedía de Irán.

De color azul verdosos característico (Turquesa), debe su origen a la acción de soluciones fosfatadas sobre rocas muy ricas en aluminio, puede tener bandas o estrías, a veces manchas.

De brillo vítreo algo mate y raya en azul más clara.

Se encuentra sobre todo en:

Irán, Turquía, Estados Unidos, México, Egipto, China, Rusia…

Mineral que alimenta el alma y da descanso al cuerpo, gran sanadora y protectora, vibra con el tercer, (Plexo solar situado en “la boca del estómago”) cuarto (en el centro del pecho), quinto (la garganta) y sexto chakra (entre los ojos).

Situada entre los ojos fomenta la meditación e intuición, en la garganta nos libera de votos o promesas, inhibiciones, represiones que evitan la expresión del alma.

Depura y elimina energías negativas, alinea los chakras con los cuerpos sutiles.

De energía femenina, se relaciona con la emocionalidad, su vínculo lunar y la belleza, pero al igual que une tierra y cielo unifica las energías masculinas y femeninas.

Une el amor y la voluntad en servicio a los demás.

Muy recomendada en alteraciones del sistema respiratorio y relacionadas con la garganta (bronquitis, patologías pulmonares en general,asma, bronquitis, alteraciones en conductos nasales y mucosas disfonía, afonía, en los niños beneficia ante el Falso Rup  -cierre por inflamación de la vía aérea superior-  y difteria).

Regulariza la glándula tiroides y beneficia a la pituitaria, regenera los tejidos, aumenta el sistema inmunitario, es antiinflamatoria, desintoxicante, alivia calambres y regenera tejidos.

Se recomienda en la anorexia (porque mejora la absorción de los nutrientes), en alteraciones reumáticas, de los ojos, y del estómago.

La llaman la piedra de la alegría y del bienestar ya que elimina formas de autosabotaje y actitudes victimistas o de martirio, facilitando ver la vida por su aspecto lúdico y contemplarla con buen humor.

Abre el corazón a los demás, estimula el amor romántico, estabiliza los estados de ánimo e infunde calma interior.

Ayuda a fomentar la capacidad de comunicación verbal, creativa y de pensamiento.

Tranquiliza ante la expresión ante un publico, facilita la realización personal y la solución creativa de conflictos, nos ayuda a amarnos tal y como somos.

Ayuda a aumentar la memoria.

Facilita la comunicación entre el alma y el cuerpo, sintonizando ambos.

En meditación fomenta la limpieza de nuestro pasado.

Es un mineral sagrado para los budistas tibetanos, (de hecho hay una variedad llamada Turquesa Tibetana), también lo es en culturas como la egipcia, persa y amerindia.

Muy utilizada a lo largo de la historia como amuleto, pues su vibración protege de los trabajos de magia, hechizos y mal de ojo, absorbiendo la energía, pudiendo cambiar de color o llegar a estallar para protegernos, en ese caso la enterraremos en el campo, en un jardín, o en una maceta, pero no se tirará a la basura.

3 opiniones en “Turquesa”

  1. Uno puede estar de acuerdo o no con las indicaciones o propiedades de la TURQUESA pero lo que no se puede hacer es hacer creer que la TURQUESA y la TURQUENITA son la misma piedra cuando la primera (TURQUESA) es una piedra natural y la segunda (TURQUENITA) es MAGNESITA o HOWLITA teñida de color azul para imitar a la turquesa.

    1. Hola Angel.
      Es cierto, son dos minerales diferentes, el hecho de ponerles en la misma entrada es porque mucha gente lo busca por ese nombre, pero veo que puede generar confusión, para que esto no ocurra ya está eliminado el nombre de Turquenita de la entrada. Gracias Angel por tu aportación.
      Bendiciones.

      Laura

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