Cuatro palabras. Sobre Hooponopono.

A veces queremos, pero es difícil perdonar. Se nos complican los recuerdos, con el resentimiento, a veces la ira o cualquier otra emoción constrictiva que nos acongoja y evita que podamos seguir hacia adelante.

¿Formula mágica? ¿Y si la hubiera…?
Lo siento.
Perdón.
Gracias.
Te amo.

No, no es magia.
Somos cien por cien responsables de lo que nos ocurre. Nos merecemos aprender, experimentar, la energía nos envuelve y vibra en aquella frecuencia que desencadenan acontecimientos, aquellos que nos ofrecen grandes aprendizajes,y hasta que los aprendemos, suelen ser dolorosos…
Estas cuatro palabras tienen una intención, una vibración que nos abre las puertas, nos acompaña en nuestro regreso a la consciencia.

Veamos..
¿Qué hacemos cuando las pronunciamos?

Lo siento.
Reconocemos nuestra responsabilidad en un acontecimiento determinado, ya que eso tenía que ocurrir para que aprendiésemos algo determinado necesario para nuestra evolución. Sin embargo ha producido dolor. Es por eso que se dice “lo siento”, nos hace reconocer nuestra ignorancia, sin culpas, solo liberándonos.

Perdón.
¿A qué o quién perdonamos? A nosotros mismos, ya que somos cien por cien responsables de lo que nos ocurre, al perdonarnos a nosotros mismos estamos perdonando al resto.

Gracias.
Gracias a mí mismo por haber sido capaz de ser consciente del significado de aquello que ocurrió, y la capacidad de perdonar.
Gracias a las personas que han contribuido de una u otra manera a que cierta situación se haya producido para que yo aprendiera, aquellos que han representado el “papel de buenos o malos”, ambos han contribuido a mi crecimiento.

Te amo.
El amor es un fresco rocío que eleva la vibración de todo acontecimiento y lo sana.
Te amo a ti, y me amo a mí mismo, al igual que el perdón.

Ya mismo haz de estas palabras tu mantra, puedes pronunciarlas todas, puedes repetir las que te resulten más afines, es mejor que al decirlas lo sientas, es mejor, no obstante recuerda pronunciarlas tan a menudo como puedas.

No te asustes si al principio todo parece caerse. La vibración del perdón y del amor comienzan a liberar nuestras zonas oscuras, las iluminan, eso al principio nos asusta, pero tú continúa, una y otra vez, no te extrañe que haya cambios, ya han cumplido su función.

Seguiremos el camino.

Gracias, te amo.

Laura.

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