
Todo año nuevo llega cargado de buenos deseos y ganas de cambio a mejor.
Este 2012 es especial, muchas espectativas, mucha gente pendiente de una fecha concreta ¿qué pasará? ¿será realmente algo nuevo lo que ocurra, o solo como tantas veces en la historia del hombre mucho ruido y pocas nueces?
¡Qué más quisiera yo que tener una respuesta exacta, concreta, precisa…!
No la tengo, sin embargo siento dentro de mí un cambio importante ¿el famoso cambio de paradigma?, quizá es lo más parecido, es una especie de esperanza, confianza en el ser humano, necesidad de que ocurra algo que saque a los habitantes de este mundo de un letargo demasiado largo.
El planeta nos ha sido dado por alguna razón, sus maravillas deberían ser compartidas por todos los seres (humanos y no humanos) que lo habitamos. Me niego a quedarme de brazos cruzados mientras haya una sola persona que, por ejemplo, se muera de hambre (sufra) en el mundo. A partir de ahí queda mucho por hacer.
¿Por donde empiezo?

Tantas gentes han pensado ir a los sitios de mayor miseria para echar una mano, a dedicarse y entregarse a los demás, a resolver grandes conflictos aportando sus conocimientos o posibilidades, organizando grupos de ayuda, dedicándose a la política con ánimo de cambiar las cosas cuando llegue al cargo adecuado… ¡tantas gentes!
Sin embargo nada de eso a funcionado a nivel mundial, sí en pequeños núcleos, las poblaciones que están sometidas a grandes sufrimientos y penurias han sido aliviadas por la iniciativa de gentes que les ha conseguido un pozo de agua dulce, una escuela, un comedor (con comida), unas tierras para plantar y regar, un consultorio en el que paliar sus enfermedades… si, estas actuaciones son importantes, pero no definitivas, ahora hay que dar el paso siguiente.
Apertura de consciencia, superemonos como individuos y pasemos a ser todos en uno, disolvamos esa parte de nosotros que nos aleja de los demás y dejemonos envolver en un nuevo paradigma.
Ya es momento de superar las limitaciones del ego, de darnos cuenta que si hay seres sufrientes sufrimos todos, (otra cosa es que no lo queramos ver…), se puede ser feliz a cachos, pero en el fondo sabremos que la comida que yo tiro podría alimentar a un niño…
Sepamos por qué hacemos las cosas, para qué nos organizamos de una u otra manera, no nos mintamos, seamos sinceros con nosotros mismos, cuando uno es egoísta, celoso, mentiroso, iracundo…
Todas son emociones que debemos experimentar, al igual que sus contrarias, pero no te las niegues, aprende de ellas, cambia las que debas cambiar, acepta las que tengas que aceptar y aprende lo que tengas que aprender.
Pero date prisa, es tiempo de grandes verdades. Quizás ya queda menos de un año.
Feliz año nuevo.




Pingback: Bitacoras.com