Confianza.

 

Cuando Milarepa fue a ver a su Maestro al Tibet era tan humilde, tan puro, tan auténtico, que otros discípulos sintieron celos de él. Era seguro que el sería el sucesor del Maestro, así que los otros trataron de matarle. Continuar leyendo “Confianza.”

Cómo limpiar los cristales.


La limpieza la puedes realizar con un chorro de agua lo más pura posible, de manantial, sometiéndolo al humo de un buen incienso por ejemplo Nag Champa o similar, poniéndolo al sol… Lo más importante es saber que tu intención es limpiarlo, se lo puedes “decir”, aunque si lo sientes no hace falta, el cristal percibirá la vibración.
Si tenemos la seguridad de que nuestro cristal aguanta el agua, Continuar leyendo “Cómo limpiar los cristales.”

El abuelo meditante. Capítulo 3. (Parte 2)

Charlaron sobre el silencio de regreso a casa. Ese día la comida estaba especialmente rica.
Cuando el niño se recostó para ver la tele, el abuelo le dio la mano y se fueron a la piscina. Allí estuvieron jugando a la pelota, hasta que Andrés le propuso ir a la piscina de los pequeños.
-¡Abuelo, que yo ya sé nadar!
-Lo sé, lo sé… Pero hay algo que no sabes hacer.
-¿El qué?
-Kinhin.
-¿El quéee?
-¿Ves? No sabes tantas cosas cómo crees. Entra al agua.
El niño sigue las indicaciones de su abuelo, toma la tabla de natación y la pequeña pelota que le da.
El abuelo lleva lo mismo, se queda fuera, al lado.
-Ahora el juego consiste en ver quién llega al otro lado…
Sin dejarle terminar, el niño sale corriendo hasta tocar la otra orilla y comienza a reírse dando saltos y vueltas en el agua. Tirando la tabla y la pelota a lo alto… Con tan mala suerte de que la pelota aterriza en la pamela de la señora que tenía un bebé durmiendo en la toalla. Continuar leyendo “El abuelo meditante. Capítulo 3. (Parte 2)”