Receptividad.

Un profesor de filosofía fue a ver al Maestro Zen Nan-In y le preguntó a cerca de Dios, la meditación…muchas cosas. El Maestro escuchó en silencio y luego dijo:
-Se te ve cansado. Has escalado esta montaña tan alta, has venido desde muy lejos. Déjame que te sirva una taza de té.
El profesor esperó. Estaba hirviendo de preguntas. Mientras, el samovar cantaba y el aroma del té llenaba la habitación el maestro dijo:
Espera, no estés tan apurado. ¿Quién sabe? , aún tomando tu té tus preguntas pueden serte contestadas. Continuar leyendo “Receptividad.”

…Y en eso llegó Jesús.

 

 

Escuchando preciosos sonidos que invitan al silencio y la reflexión, a la búsqueda de uno mismo recuerdo a un dios en el que nunca creí, al menos del que siempre dudé y nunca comprendí, ese dios del antiguo testamento.

Desde que comencé a escuchar y a leer la biblia surgieron mis primeras preguntas ¿por qué dios iba a enfrentar hermanos contra hermanos, madres con un hijo favorito en contra de su otro vástago?, ¿por qué no solo permitía, si no que alentaba y ayudaba a la masacre de pueblos enteros? ¿qué más le daba a él que Adán y Eva comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal? ¿no tenía mala baba aquello de ponerles un paraíso con límites y castigo? ¡pues vaya un paraíso!, o ¡vaya un dios! Continuar leyendo “…Y en eso llegó Jesús.”